AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

CONCEPTO Y FACTORES CONDlClONANTES DE LA SEGURIDAD
ALIMENTARIA EN HOGARES

Paulina L. Dehollain 1
PROFESORA TITULAR DE NUTRICION, UNIVERSIDAD SIMON BOLIVAR, CARACAS,
VENEZUELA

Recientemente se han intensificado, en gran medida, los esfuerzos
internacionales para apoyar el estudio y la obtención de los métodos más idóneos
para efectuar la medición y la vigilancia de la seguridad alimentaria en hogares
(SAH), dado el aumento en los niveles de pobreza asociados a la aplicación de los
programas de ajuste macroeconómico (Sharma, 1992). La necesidad de vigilar la
modalidad y el volumen del acceso de los hogares a los alimentos proviene del
reconocimiento de que la suficiencia alimentaria al nivel de naciones, regiones o
comunidades no implica la adecuada distribución entre hogares, y menos aún
entre sus integrantes (FAO, 1991). Es decir, la suficiencia alimentaria al nivel
nacional no asegura la seguridad alimentaria de todos los hogares. Es común en
países en desarrollo contar con un 20-30% de la población consumiendo menos
del 80% de sus necesidades calóricas aun cuando el suministro per cápita en el
país provee el 100% o más de sus necesidades.

CONCEPTO DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN HOGARES
Debo aclarar que cada investigador que trabaja en esta área tiene su propia
conceptualización de la SAH. En una publicación reciente que recopila la
bibliografía existente sobre el tema, Maxwell y Frankenberger (1993), señalan que
existen más de 180 definiciones de seguridad alimentaria en hogares. Sin

AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

embargo, las muchas definiciones y los varios modelos conceptuales de la SAH
concuerdan que la característica básica de este concepto es el acceso seguro y
permanente de hogares a alimentos suficientes en cantidad y calidad, para una
vida sana y activa (Maxwell y Frankenberger, 1993).
Se pueden considerar al menos cuatro dimensiones implícitas en la noción
de «acceso seguro a alimentos suficientes en todo momento»: la primera es la
suficiencia alimentaria que se define como las calorías y nutrientes requeridos
para una vida sana, activa y productiva de todos los integrantes del hogar.
La segunda es el acceso a los alimentos que depende del conjunto de
recursos y posibilidades con que cuenta el hogar para producir, comprar e
intercambiar alimentos o recibirlos como subsidios o regalos.
La tercera dimensión es la seguridad o el balance entre vulnerabilidad,
riesgo y los recursos con que cuenta el hogar. Si bien la vulnerabilidad se refiere a
características inherentes al hogar, los factores de riesgo son variables externas
que atentan contra la posibilidad que tienen los hogares de acceder a alimentos
disponibles. A manera de ejemplo, familias de tamaño grande y con niños y/o
mujeres embarazadas o en lactancia son más vulnerables que aquellas de
tamaño más reducido y con menos integrantes nutricionalmente vulnerables. Por
otra parte, cambios bruscos en políticas de precios o salarios en el país,
incrementan el riesgo de inseguridad alimentaria de familias pobres. De allí que la
seguridad se encuentre supeditada al balance entre vulnerabilidad, riesgo, y las
posibilidades y recursos con que cuenta el hogar para hacer frente a cambios en
condiciones existentes.
Finalmente, está el factor tiempo ya que la inseguridad alimentaria puede
ser crónica, transitoria o cíclica. Para ilustrar esta afirmación digamos que la
seguridad alimentaria es crónica entre familias de pobreza extrema, es decir,
1
Profesora Titular de Nutrición, Universidad Simón Bolívar, Caracas Venezuela. Candidata a PhD, División
de Nutrición, Cornell University, EE.UU.

AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

aquéllas que no ganan lo suficiente para cubrir el costo de una canasta básica de
alimentos. Es transitoria entre familias donde el principal generador del ingreso en
el hogar queda desempleado, y es cíclica entre familias rurales durante algunas
épocas del año alejadas de la cosecha.
Para resumir, podemos decir que existe inseguridad alimentaria cuando la
disponibilidad de alimentos nutricionalmente adecuados o la capacidad para
adquirirlos, personalmente deseables con medios socialmente aceptables, se
encuentran limitados o son inestables (Campbell, 1991).

FACTORES CONDICIONANTES DE LA SEGURIDAD ALIMENTARA EN
HOGARES
Investigaciones recientes han enriquecido la comprensión de los factores que
determinan la seguridad alimentaria en los hogares pobres. Con base en estudios
publicados en este campo se puede concluir que la SAH está determinada por
factores exógenos y endógenos al hogar. Estos factores pueden conceptualizarse
jerárquicamente.
Factores exógenos son aquellos que el hogar es incapaz de controlar o
influenciar directamente. Incluyen los sistemas y estructuras ecológicas,
económicas, y socioculturales del país, región o comunidad, y forman la base
contextual donde los factores sociales y de comportamiento se interrelacionan
para determinar los patrones de consumo de alimentos y el nivel de seguridad
alimentaria del hogar. Este amplio y complejo marco externo, influirá sobre
variables endógenas que son claves para la seguridad alimentaria del hogar y de
los individuos que lo componen. Es decir, va a influir sobre características
específicas del hogar y sus integrantes y determinarán decisiones y
comportamientos relacionados con la alimentación que condicionarán el nivel de
seguridad alimentaria en el hogar.

AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

Al considerar los factores exógenos determinantes de la SAH, vemos que
los sistemas ecológico, macroeconómico y sociocultural del país participan en la
configuración de los procesos de industrialización y urbanización. Por otra parte,
influirán directamente sobre el sistema y la política alimentaria en el país, y a su
vez, recibirán el impacto de las características y el ritmo de los procesos de
industrialización y urbanización. La dinámica del sistema alimentario del país
determinará el suministro de alimentos, ya sea por producción interna, importación
o una combinación de ambos. A la larga, la dinámica de la oferta y la demanda de
alimentos regulará el precio de éstos, determinante importante del acceso de
hogares - en especial urbanos- a los alimentos. La política de precios tiene
implicaciones importantes sobre la seguridad alimentaria de los hogares pobres,
que regularmente gastan el 60-80% de sus ingresos en alimentación. En algunos
países uno o dos alimentos básicos representan el 40-60% de los gastos en
alimentación en los hogares pobres.
Por otra parte, los procesos de industrialización y urbanización influyen
sobre las posibilidades de empleo, los niveles de ingreso y su distribución, y las
oportunidades educacionales, en especial para las mujeres. Estos, a su vez, son
determinantes del acceso de los hogares a los alimentos y por lo tanto participan
en la definición de la seguridad alimentaria en hogares.
Investigaciones realizadas en diferentes países muestran que las
características de los hogares pobres y de sus integrantes relacionadas más
fuertemente con la seguridad alimentaria son: el ingreso familiar, el tamaño, la
composición y tipo de hogar (es decir, si el hogar tiene un hombre-jefe o una
mujer-jefe), y el nivel educacional de la mujer, además de su condición de trabajo.
Investigaciones recientes señalan una estrecha relación entre tamaño,
composición y tipo del hogar, con el ingreso en el hogar. Kennedy y Peters (1992),
analizaron datos de Kenya y Malawi, y reportaron que existe una mayor
proporción de mujeres y niños en hogares con una mujer-jefe. Estas
características demográficas influyen sobre el potencial de generar ingresos en el

AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

hogar: hogares con un hombre-jefe, cuentan proporcionalmente con más
generadores de ingreso comparados con hogares donde el jefe es una mujer.
Consecuentemente, el ingreso se estima mayor en hogares con un hombre-jefe.
También hay que señalar que no sólo es importante el nivel de ingreso sino
también la estabilidad del ingreso y el «control» sobre el mismo. Varios estudios
en países latinoamericanos, africanos y asiáticos han encontrado que las mujeres
tienden a gastar una mayor proporción del ingreso en alimentación, comparado
con los hombres (Guyer, 1980; Engle, 1988; Kennedy y Peters, 1992). A niveles
similares del ingreso, hogares con una mayor proporción del ingreso manejados
por la mujer, tienen una probabilidad más alta de tener mayor seguridad
alimentaria.
Otro estudio realizado en las Filipinas por Florencio C. y colaboradores
(1980), determinó el impacto relativo de la educación de la mujer, el tamaño de la
familia, los gastos en alimentación, la ocupación de la mujer y el uso de su tiempo
en la preparación de la comida, sobre la calidad nutricional de la dieta de familias
rurales y urbanas. Se determinó que la educación de la madre, el tiempo dedicado
a la preparación de la comida, los gastos en alimentación y la ocupación de la
madre (es decir, si ella genera ingreso o no) se relacionaban positivamente con la
calidad de la dieta. Por otra parte, el tamaño de la familia se relacionaba
negativamente. Esta relación parece ser menos fuerte en aquellas familias con
madres mejor educadas, o aquellas que gastaban proporcionalmente más en
alimentación. Es decir, una mujer mejor educada parece tener no sólo una mayor
capacidad de contrarrestar los efectos negativos de una familia grande, sino
también una mejor capacidad de usar más eficientemente los recursos asignados
a la alimentación.
La nueva teoría económica del hogar de Becker (1965) y Lancaster (1966),
es el enfoque conceptual que ha modelado los estudios sobre determinantes de la
seguridad alimentaria en hogares, descritos anteriormente. Esta teoría se centra

AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

sobre la respuesta del hogar a cambios en factores externos como una manera de
aumentar o proteger el bienestar de sus integrantes. Conceptualiza el hogar
como una unidad a su vez productora y consumidora. El hogar produce bienes de
consumo combinando productos y servicios adquiridos en el mercado con
insumos de tiempo y destrezas de sus integrantes. La capacidad adquisitiva y el
tiempo disponible limitan la posibilidad real de incrementar el bienestar en el
hogar. El comportamiento se interpreta como la colocación de los escasos
recursos - de ingresos y tiempo- entre los diferentes bienes cuyo consumo el
hogar busca maximizar. El comportamiento óptimo sugiere la colocación de cada
unidad adicional de recursos a la actividad o producto que provee la mayor utilidad
o satisfacción.
Conceptualmente, la nueva teoría del hogar tiene limitaciones. Ignora
aspectos internos como la motivación y el conocimiento, como también los
mecanismos que explican la toma de decisiones y el comportamiento en el hogar
(Chernichovsky, Zangwill, 1990). Consecuentemente, se requiere encontrar otro
paradigma que pueda elucidar dichos mecanismos.
El modelo sociológico estructural de Young (1994) provee una base para
interpretar las relaciones entre los factores externos y el comportamiento interno
que determina el consumo de alimentos en hogares. El estructuralismo -
primordialmente Durkheimiano- enfatiza variables macrosociales como el
«pluralismo» y la «especialización». Durkheim argumentó que la sociedad
humana evolucionó mediante el aumento de la diferenciación o especialización.
Naciones, comunidades u hogares responden a problemas sociales acogiéndose
a una secuencia de estrategias. La especialización y el debate incrementan la
capacidad de resolver problemas. Se postula que un ambiente hogareño
pluralista y un mayor nivel de especialización y autonomía, en particular entre
mujeres, aumenta la capacidad del hogar para adaptarse a situaciones complejas
y cambiantes, lo cual se refleja en el uso más eficiente de los recursos, tanto de
ingreso como de tiempo. Consecuentemente, el comportamiento con respecto al

AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

uso del presupuesto familiar, el uso del tiempo de la mujer y el patrón de
alimentación de la familia fuera del hogar pueden reflejar el uso más eficiente de
los recursos que resultan en un mayor nivel de seguridad alimentaria en el hogar.
Los dos paradigmas aquí mencionadas no son contradictorios si no más bien
complementarios. La nueva teoría económica del hogar permite identificar los
factores de riesgo de la inseguridad alimentaria en hogares. Es decir, aquellos
factores que limitan los recursos del hogar o la proporción de esos recursos
disponibles para la adquisición de alimentos. En cambio, la teoría del
estructuralismo podrá ayudar a entender el porqué entre aquellos hogares
catalogados como pobres, unos tienen mayores niveles de seguridad alimentaria
que otros, una vez controlado el factor ingreso.
Para finalizar, debo enfatizar que ningún marco conceptual es capaz de
modelar todos los aspectos involucrados en el complejo proceso que determina la
seguridad alimentaria de hogares. La importancia relativa de un factor sobre otro
varía de país a país, entre regiones dentro del mismo país, así como también
entre comunidades y entre hogares. Sin embargo, la identificación de los factores
exógenos y endógenos de la seguridad alimentaria en hogares, las interrelaciones
entre ellos y los mecanismos o procesos básicos que explican el comportamiento
de los hogares son conocimientos claves para el diseño de alternativas más
eficientes y más efectivas que buscan la seguridad alimentaria en los hogares
pobres.

AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

BIBLIOGRAFIA
Becker G. 1965. "A theory of the allocation of time". En: Economic Journal, 75:
493-517.
Campbell, C. 1991. "Food Insecurity: A nutritional outcome or a predictor
variable?" En: Journal of Nutrition, 121:408-415.
Chernichovsky, D. y Zangwill L. 1990. "Macroeconomic theory of the household
and nutrition programmes" En: Food and Nutrition Bulletin, 12: 34-52.
Engle, P. 1988. "Women-headed families in Guatemala: Consequences for
children". En: The Determinants and Consequences of Female-headed
Households.Washington, D.C. The Population Council and International Center for
Research on Women.
Florencio, C. 1980. "Comparison of the determinants of nutrient intake of rural and
urban families". En: Ecology of Food and Nutrition, 10: 97-104.
Food and Agriculture Organization. 1991. Assessment of the current world food
security situation and outlook. FAO Committee on World Food Security, 16th
Session, Rome. FAO.
Guyer, J. 1980. "Household budget and women’s incomes". Working paper No 28.
Boston Mass. African Study Center, Boston University.
Kennedy, E. y Peters, P. 1992. "Household food security and child nutrition. The
interaction of income and gender of the household head". En: World
Development, 20:1077-1085.
Lancaster, K.J. 1966. "A new approach to consumer theory". En: Journal of
Political Economy, 74 :132-157 .
Maxwell, S. y Frankenberger, T.R. Household Food Security: Concepts, Indicators,
Measurements. A technical Review. UNICEF/IFAD, New York, 1993.

AGROALIMENTARIA No 1.Septiembre 1995.

Sharma, R.P. 1992. "Approaches to monitoring access to food and household food
security", FAO Committee on World Food Security, 17th Session, Rome 23-27,
March.
Young, F. 1994. "The structural causes of infant mortality decline in Chile". En:
Social Indicators Research 32:133-152.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

COMENTARIOS 1 Globalización alimentaria + Control de la información + Publicidad = Desastre

s3 Globalización alimentaria + Control de la información + Publicidad = Desastre VIDEO INGLES SUBTITULO

Pasos para la Planificación de Programas Radiales